Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

Los límites de la Democracia. Hoy: la Autodeterminación

En un país democrático (en minúscula) como el que vivimos, estamos cada vez más acostumbrados a que nos digan qué poderes “kratias” han de ser controladas por el pueblo “demos” y cuales no. Ya se sabe, ¿Elegir al alcalde de tu ciudad? vale ¿elegir al jefe de estado? no, no, no, eso no.

Y entre los límites de la democracia que nos encontramos es la de si un pueblo puede marcharse de un estado o no. O, más bien, algunos pueblos pueden separarse y otros no. Esto es de lo poco en política exterior en que hasta EEUU y Rusia coinciden, lástima que no se pongan de acuerdo en cuales son los unos y cuales los otros. Y no puede ser. Porque resulta que los yankees vienen contándonos que Kosovo sí, pero Ostetia no y luego vienen los rusos y nos dicen lo contrario. Y claro, esto es un lío.

Yo les pediría a los señores del Kremlim y de la Casa Blanca que, por favor, sean tan amables de ponerse de acuerdo. Y también me pregunto si no es más sencillo lo que hicieron los checos y los eslovenios o lo que hacen los canadienses del Quebeq. Que oyes, ¿qué no estás contento con nosotros? pues te marchas y tan amigos.

Pero en muchos paises (el nuestro, por ejemplo), esto es algo demasiado sencillo. ¿Cómo es esto de preguntarle a la gente si se quiere marchar o no?, no, no, que luego va la gente y ¡elige lo que le da la gana! hombre, no vamos a confundir la libertad con el libertinaje, en esto se hace lo que digo yo y ya está. ¡Que lo que han unido los fusiles no lo separe el ciudadano! ¡antidemocratas! ¡que son unos antidemocratas!

Las fronteras están donde están puestas a cañonazos. Y todo esto de las naciones, los pueblos y demás no son más que mentiras. Las “Naciones” de Europa no son más que inventos creados con fines políticos. No sólo el Reino Unido que ya de por sí hace ostentación de varios pueblos en sus fronteras, sino todas las grandes naciones que siempre se han dado por supuestas ¿Francia?, lo que llamamos “pueblo francés” no es otra cosa que los rasgos culturales de París, impuestos, muchas veces por la fuerza, durante y tras la Revolución Francesa. ¿Italia? Cuando se finalizó la unificación italiana, su verdadero artífice, el Conde de Cavour, dijo: “Ya hemos creado Italia, ahora debemos crear italianos”. Porque los italianos, mira tú, no existían antes de la creación del gran sistema educativo que los formó. Todavía hoy Italia es el país de la Unión Europea en la que más idiomas se hablan (sí, los que piensan que España es una excepción se equivocan. De hecho, lo normal es que en un país se hablen varias lenguas y no al revés).

Las fronteras han sido trazadas violentamente pero ¿es necesario que siempre sea así? ¿no podemos buscar una forma más racional de unir o disolver estados? No estoy hablando de si a España le interesa partirse en cachitos o no, estoy discutiendo el principio fundamental de si es posible separarse. Yo creo que sí debería serlo. Eso sería lo racional. Y lo democrático.

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Domingo, 9 noviembre 2008 Posted by | Política | , , , , | Deja un comentario

Pues claro que fue genocidio!

Hoy voy a contar una historia que sucedió en un país lejano hace unos años, y sin ninguna relación con esta España nuestra, paradigma de la Democracia, la Convivencia y el Buen Rollito Esencial.

El país del que estoy hablando se llama Argentina y volvió a la Democracia tras siete años de cruel dictadura (nada que ver con España, que tuvo que aguantar 30 años). La dictadura se produjo contra un gobierno democrático que cayó tras un golpe de estado militar apoyado por un país democrático como EEUU (al contrario que España, en la que el golpe fracasó y la población en armas resistió durante tres años contra el potencial de países como la Alemania Nazi o la Italia Fascista).

Tras la caída de la dictadura, un gobierno democrático argentino apoyó la “Ley de Punto de Final” que impedía la investigación de los crímenes cometidos por los dictadores y su aparato de represión (en España, sin embargo, los miembros del gobierno dictatorial se aprobaron una “Ley de Amnistía” antes de las primeras elecciones). Gracias a ello, los antiguos jefes de policia y los principales oficiales implicados en el golpe, mantuvieron sus puestos (pero, al contrario que en España, ningún antiguo ministro se convirtió en líder de ningún partido político de importancia ni los hijos de los ministros de la dictadura llegaron nunca a ser ministros de la democracia).

26 años de democracia tuvieron que esperar los argentinos antes de ver a los primeros criminales de la dictadura sentados en el banquillo (algunos países llevan esperando ya más de 30 años). Miguel Osvaldo Etchecolatz, que había sido comisario de policia de la provincia de Buenos Aires, fue condenado en un juicio que como mínimo podríamos calificar de “raro”, incluyendo la desaparición de Jorge Julio López, un testigo clave que sufre el terrible record de ser la única persona argentina desaparecida dos veces (todavía no se sabe nada sobre él).

En el juicio “sólo” se pudo demostrar que Etchecolatz había cometido u ordenado seis homicidios, seis encarcelamientos ilegales y siete procesos de tortura de nada. Afortunadamente, esta mínima parte de sus crímenes fue suficiente para condenarle a cadena perpetua.

Naturalmente, el proceso no estuvo exento de polémica. Por si fuera poco con el secuestro de un testigo clave, se inició una poderosa campaña mediática por parte de la derecha que, básicamente, se basaba en afirmar que este juicio sólo serviría para “abrir viejas heridas” y para “desviar la atención de problemas más acuciantes”

Nada que ver con otros países como el nuestro, como podéis ver.

Por si fuera poco, el juez del caso, Carlos Rozanski, dijo que la condena no estaba a la altura del crimen cometido ya que, en interés de la “construcción de la memoria colectiva” habría que añadir que estos crímenes fueron cometidos “contra la Humanidad, en el contexto del genocidio que tuvo lugar en la República de Argentina entre 1976 y 1983”.

Para Rozanski, el genocidio se define por el intento de asesinar a un colectivo, y no a una serie de personas individuales. Y para ello, aunque reconoció que la Convención de Naciones Unidas sobre el Genocidio lo define como un “intento de destruir, en todo o en parte, un grupo nacional, étnico, religioso o racial” también señaló que en su primer borrador se incluía también a los grupos “políticos” pero que estos fueron eliminados por la presión de la URSS ya que, entonces, las purgas estalinistas también deberían ser consideradas “delitos contra la humanidad” (tal y como, efectivamente, debieran ser consideradas).

También citó Rozanski una sentencia de un tribunal español contra un torturador argentino y es que, en España (y a diferencia de Argentina), el código civil considera delito contra la humanidad la persecución de personas “por razón de la pertenencia de la víctima a un grupo colectivo perseguido por MOTIVOS POLÍTICOS, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género[…]”

En estas circunstancias, y teniendo en cuenta que la cifra de desaparecidos, torturados y asesinados en España debió ser muy superior a la argentina. Y que la gran mayoría de estos crímenes se cometieron por motivos políticos (rojos, nacionalistas), religiosos (ateos) o de identidad sexual (homosexuales, lesbianas). No me queda más que preguntarme, dadas las grandes diferencias entre España y Argentina… ¿Cómo puede hacer uno para nacionalizarse argentino?

Domingo, 7 septiembre 2008 Posted by | En otros paises, Política, Sociedad | , , , , , , , , , , | Deja un comentario