Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

No vengas a rezar a mi escuela y yo no iré a pensar a tu iglesia

 Gracias a Balles he encontrado esta página con una genial recopilación de frases ateas de pegatinas y camisetas yankees (él a su vez las ha traducido de aquí)

Para los perezosos os copio-pego las mejores 🙂
El Diseño Inteligente hace llorar a mi mono

¿Demasiado estúpido para entender la ciencia? Prueba con la religión
Hay UNA RAZÓN por la que los ateos no estrellamos aviones contra los edificios
“Adórame o te torturaré por toda la eternidad. Que tengas un buen día”. – Dios
Dios no mata a la gente. Eso corre por cuenta de los que creen en él.
No confiaría en tu dios ni aunque existiese
La gente que no quiere que se rían de sus creencias no debería tener creencias tan graciosas.
¡Amenazar a los niños con el infierno mola!
 Dios no existe, así que supongo que eso significa que nadie te ama.
“Diseño inteligente” Ayudando a que la gente estúpida se sienta inteligente desde 1987.
Si Dios quería que creyésemos en él ¿por qué inventó la lógica?
Lo olvidé – ¿En qué día creó Dios todos los fósiles?
Era ateo hasta que los hindús me convencieron de que yo era Dios.
Si nos hizo a su imagen y semejanza, ¿entonces por qué no somos también invisibles?
JESÚS TE SALVA … de pensar por ti mismo.
¿Cómo puedes no creer en la evolución si ni siquiera puedes definirla?
Cada vez que ves un arco iris, Dios está teniendo sexo gay.
No vengas a rezar a mi escuela y yo no iré a pensar a tu iglesia.
¿Quién eres tu para cuestionar el que tu dios no quiera que yo crea en él?

No creo en Dios. Puedo ser maniaco depresivo pero no estoy tan loco.

Jueves, 24 enero 2008 Posted by | Ética, Humor, Sociedad | 3 comentarios

La superioridad de la ética atea sobre las éticas religiosas

En una lista de correo he escrito un par de e-mails que me ha parecido que podría ser interesante compartir con vosotros:

Personalmente considero que la ética atea es claramente superior a todo tipo de ética religiosa, y esto es eviente porque la causa de su superioridad procede directamente de sus cimientos.

La ética religiosa no es más que la recopilación de una serie de tradiciones que el creyente piensa derivadas de Dios y, por lo tanto, se dedica a cumplirlas sin plantearse su idoneidad. Esto nos puede llevar a absurdos inofensivos como el tabú musulmán sobre la carne de cerdo… O a absurdos mucho más dañinos como el veto católico sobre los preservativos.

La ética atea, por el contrario, es una ética formada por la reflexión sobre lo que es justo e injusto. El ateo buena persona actua bien porque íntimamente sabe que es lo correcto, y no porque ningún Dios se lo ordene.

La ética religiosa se basa en aquello que nuestros antepasados decidieron que era bueno o malo, con nula o mínima reflexiónsobre sus posibles errores. En cambio la ética atea se basa simplemente en aquello que, percibimos, es lo mejor para que las personas puedan ser más felices.

Por eso un católico está en contra de la eutanasia. La tradición nos dice que la vida es sagrada, porque Dios lo dijo. Eliminan de esta regla general toda posibilidad de aplicarle el sentido común y así transforman su Dios de Amor en una especie de Dios del Dolor que se regocija en hacer sufrir a una persona durante días enteros antes de que se muera igualmente.

En cambio los ateos estamos a favor de la eutanasia en casos concretos porque aunque aceptamos el principio general del derecho a la vida, creemos que la vida es un derecho, no una obligación. Y sufrir inutilmente es un absurdo.

La ética religiosa es una ética infantil. Es la ética del “no puedo hacer esto porque papá me lo ha prohibido”. Una ética propia de sistemas judiciales primitivos que piensan que pueden obligar a cumplir la ley mediante el miedo a un castigo post-mortem.

Naturalmente, existen personas buenas y malas dentro del ateismo y dentro de cualquiera de los grandes pensamientos religiosos. Pero el que actua de una forma determinada porque es la más correcta, siempre tenderá a ser mejor que el que lo hace por miedo a un posible castigo divino.
[Este mail recibió una réplica y a mi vez escribí esta contestación]

Me parece interesante tu postura de considerar que deberíamos recoger la ética cristiana y quitarle el sobrante. Sin embargo creo que es excesivo considerar que no existe una ética atea. La diferencia entre las éticas religiosas y las éticas ateas no se establece en los valores que defiende (en teoría, podrían llegar a coincidir al 100%) sino en el origen que se atribuye a los valores éticos. Una ética religiosa considera que las cosas son buenas o malas porque así lo decidió la divinidad. Una ética atea en cambio considera que lo correcto o lo incorrecto lo decidimos los hombres según lo más apropiado para el bien común.

Una ética identica a la del catolicismo oficial, pero defendida por alguien que considera que Dios no existe no es una ética cristiana, es una ética atea.

Por otra parte, no estoy de acuerdo en que la ética que tenemos los ateos sea una ética cristiana modificada. Yo creo que es la ética propia de un europeo de principios del sXXI.

Por coherencia consigo mismos, los creyentes consideran que sus valores son eternos y que han permanecido inmutables desde el inicio de sus respectivas religiones, pero esto es falso. Hoy un cristiano considera ético respetar que otras personas tengan distintas religiones, mientras que la Constitución de Cadiz todavía afirmaba que a los españoles no nos estaba permitida otra religión que la católica. Hoy un cristiano considera ético el respeto de la vida a cualquier precio, mientras que cientos de miles de cristianos medievales invadieron Palestina bajo el lema “Dios lo quiere”. Hoy un cristiano considera la esclavitud como algo perverso, mientras que un niño del sur de los EEUU a principos del sXIX (como Huckleberry Finn) podía creer que iría al infierno por no denunciar a un esclavo fugado.

En realidad, la ética católica actual es (afortunadamente) muy distinta a la de nuestros antepasados. Y de hecho, la ética de un católico de nuestro tiempo es más cercana a la de un ateo actual que a la de un católico del sIII, del sXI o incluso del sXIX.

Se podría decir, y es cierto, que la ética de la Europa del sXXI es hija de dos milenios de cristianismo y es cierto. Pero deducir de ello que la ética atea del sXXI es simplemente la ética cristiana con otro nombre es como suponer que el catolicismo no es más que el platonismo con otro nombre. Un exceso.

Estoy de acuerdo en que una autoreflexión sobre lo justo o lo injusto no tiene porque llegar a buenas conclusiones. Pero este mal no es propio de la ética atea, sino de cualquier tipo de ética. Con la diferencia de que sobre una ética atea se puede discutir mientras que la ética religiosa no tolera cambios más que muy graduales. Mediante la ética atea nos confundiremos, pero serán nuestros propios errores. En cambio mediante la ética religiosa no sólo nos confundiremos, sino que encima serán equivocaciones ajenas que ni si quiera podremos discutir.

Creer que la gente es más ética por miedo al infierno es equivalente a pensar que la gente no comete delitos por miedo a la carcel. Ni los paises con penas más duras no son precisamente los que menos delincuencia padecen, ni los países con religiones más fuertes los que tienen ciudadanos más éticos.

Apesar de ello, acepto la posibilidad de que algunas pocas personas repriman sus maldades por miedo al infierno (yo creo que son pocas personas, la mayoría de la gente que se reprime por miedo al infierno lo que reprime son cosas que en realidad no son malas).
Pero creo que esas personas no compensan, ni de lejos, la cantidad de personas malvadas que crea las contradicciones propias de una ética cuando es impuesta desde fuera, cuando no ha sido interiorizada del todo.

No me refiero a grandes maldadas, claro, no hablo de asesinatos, sino de maldades cotidianas. Hablo de la envidia, la lascivia y todas esos sentimientos tan destructivos y tan dañinos que provoca el ver a gente que hace o tiene cosas que tú no puedes tener porque tu ética te lo prohibe y no entiendes porque. Es el caso claro de la mayoría de los sacerdotes y monjas, personas que tienden a estar amargadas por una ética equivocada que les impone ir contra su naturaleza humana y no poder disfrutar de una sexualidad sana.

Las normas éticas en realidad son una especie de contrato social. Hemos aceptado unas normas básicas de convivencia que nos permiten crear una sociedad en la que vivir cómodamente. Durante una fase de nuestra evolución ética, ha sido necesario que esas normas sean sacralizadas, al igual que durante una fase de nuestra evolución política fue necesario sacralizar a nuestros gobernantes. Pero creo que ya es momento de superar definitivamente esta fase. Y si no lo es, debemos luchar por hacerlo lo antes posible en busca de unas éticas más eficaces.

Y las más eficaces son aquellas que las personas perciben como justas y aceptan incluso a nivel subconsciente. Este tipo de ética particular de cada uno es la que más favorece la existencia de personas felices. Las personas felices raramente realizan actos malvados, porque no tienen necesidad de ello. La infelicidad es la madre de la maldad y las distintas religiones son una gran fábrica de personas infelices.

Volviendo al tema de si una ética atea ha de ser necesariamente una ética egoista. Yo creo que una persona egoista es una persona infeliz. Nadie puede ser feliz rodeado de gente infeliz, por el propio bien de cada uno es necesario ayudar a que tu entorno sea feliz. ¿Esto es egoismo? posiblemente, pero no más que la amistad o el amor.

Miércoles, 10 octubre 2007 Posted by | Ética | 34 comentarios