Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

Motivos por los que estoy en contra del jurado popular

Un sujeto es invitado por dos gays (uno de ellos negro), él decide que esto es porque le quieren violar. Así que víctima de un “temor incontenible” asesina a uno, persigue al segundo, tira abajo una puerta, le atrapa mientras intentaba llamar a la policia, lo ata y le da 57 puñaladas. Por último los rocia de gasolina y les prende fuego.

El jurado se enternece con esta bonita historia de este buen hombre que tiene un hijo, y le da la absolución porque considera que actuó en defensa propia.

¿Esto ha sucedido en el estado de Missippi, EEUU? No. Aquí mismo, en España.

Miércoles, 25 febrero 2009 Posted by | Política | , , , | 1 comentario

Porque nosotros se lo permitimos

Lo más descorazonador de la actual crisis son, en mi opinión, los economistas. Perdidos en su bosque de datos macroeconómicos, son incapaces de ver cosas que salen por la cuenta de la vieja… y que sin embargo acaban sucediendo.

Quiero decir, así a bote pronto y desde el punto de vista de un ignorante en economía como soy yo. ¿Realmente era tan dificil de imaginarse una crisis de consumo como la que estamos viviendo?

Durante la última década, los beneficios empresariales han crecido muy por encima de los sueldos. Lo que ha arrastrado a los precios, que han subido por encima de la capacidad adquisitiva del grueso de la población.

Especialmente a causa del aumento del precio de la vivienda, el dinero con el que la mayoría de los habitantes del primer mundo llegaban a final de mes, cada vez era menor.

Y sin embargo, apesar de ello, el consumo ha seguido aumentando y aumentando ¿cómo es eso posible? mirando los índices de endeudamiento se entiende. La gente se ha endeudado cada vez más, aprovechando unos créditos baratos.

Entonces, no hace falta ser un experto en economía. Sueldos cada vez más bajos (en términos relativos) con precios cada vez más altos… sólo pueden llevar a un momento en que la gente no puede seguir comprando.

La gente no compra. Las industrias cierran. Más gente en el paro. Los parados compran menos todavía. Más industrias cierran. Etc.

¿Cómo romper este círculo vicioso? Sé que nadie me haría caso pero ¿alguien se ha planteado la posibilidad de que si el problema está en que la gente no tiene dinero para consumir, a  lo mejor lo que habría que hacer era reducir los beneficios de las empresas, especialmente las financieras? ¿Soy el único que piensa que lo que no es natural es que la banca y muchas grandes empreas sigan teniendo unos beneficios impresionantes mientras hablan de EREs y de congelar salarios?

Una cosa está clara. Y es que los que se forran cuando las cosas van bien, se siguen forrando cuando las cosas van mal. En cambio nosotros ganamos, a veces, un poco cuando las cosas van bien y nos vamos a la miseria cuando van mal.

¿Y por qué es esto?

Porque nosotros se lo permitimos.

Sábado, 14 febrero 2009 Posted by | Política | | Deja un comentario

La prostitución

Este artículo espero que no sea polémico. Creo que ha llegado el momento de dignificar una profesión o, mejor dicho, de dignificar a unas profesionales que no tienen la culpa de que a la sociedad bienpensante nos parezca desagradable su oficio.

No está prohibida. tampoco es legal. Se dice de ella que mueve increibles cantidades de dinero (tan increibles que, sinceramente, no me las creo).

Durante el sXIX se consideraba que las prostitutas lo eran por puro vicio. Eran pervertidas a las que les gustaba practicar el sexo y por eso aprovechaban para ganar dinero. En realidad, la mayoría de ellas lo eran sólo arrastradas por la miseria.

Con un siglo de retraso, la mentalidad ha evolucionando y ahora se sobrentiende que la mujer que se dedica a la prostitución es porque no le queda más remedio, a la pobre… y eso lo pensamos justo ahora, que ya no es verdad.

Dejando aparte el porcentaje de prostitutas drogadictas (que parece que debe ser elevado), y algunas personas concretas, no me creo que sea tan habitual el hecho de que las prostitutas hayan elegido ese trabajo porque no les haya quedado otro remedio. Otra cosa es, evidentemente, que practicando la prostitución ganen mucho más dinero que trabajando en la caja de un supermercado o limpiando casas (oficios que, por cierto, aunque están mucho mejor vistos tampoco resultan nada agradables).

Que nadie considere esto que acabo de decir como una crítica a las prostitutas. A mí me parece una decisión respetable, sobretodo cuando me temo que con las condiciones de trabajo que se suelen ofrecer a las mujeres poco cualificadas, no hay muchas posibilidades de ganarse decentemente una vida. De comprar una casa. De criar un hijo.

¿Y las mafias? yo no dudo que existan, y es evidente que deben ser combatidas. Aunque me cuesta creer que muchas funcionen como se nos cuenta ¿que secuestran personas y las traen contra su voluntad? ¿y por qué iban a hacerlo? ¿es que en Rusia o Brasil no existen mujeres jóvenes dispuestas a cualquier cosa a cambio de dinero?  ¿por qué correr tantos riesgos cuando puedes conseguir el mismo resultado de forma más segura?

Otra cosa son las chicas que contraen una deuda (ellas o sus familias) y se ven extorsionadas para conseguir ingentes cantidades de dinero. Pero en este caso, el delito no es la prostitución, el delito es la extorsión. Y debe ser perseguida, por supuesto; la extorsión.

La situación actual de “no lo prohibimos, porque no es plan, pero tampoco lo legalizamos” es absurda, y considero que las más perjudicadas son, precisamente, las trabajadoras (y los trabajadores) del sexo. Las personas que serían las supuestas víctimas.

Por si fuera poco, ayuda a criminalizar a colectivos que no deberían serlo. Voy a contaros una historia que conozco de primera mano.

G. es una chica rumana. Joven, guapa y trabajadora que desde que llegó a España se ha dedicado a limpiar casas y a trabajar de camarera. Sin duda alguna, ganaría más dinero y trabajaría menos si se dedicara a la prostitución. Pero ya sea por sus convinciones religiosas, o porque simplemente no quiere hacerlo, el caso es que nunca se ha dedicado a ello. O al menos eso me dijo a mí y yo la creo.

Cuando llegó a España hizo, como tanta gente al salir al extranjero, que tienden a vivir con personas de su misma nacionalidad. G. compartió piso en un edificio donde vivían varias rumanas, de las cuales, alguna era prostituta.

La policia hizo una redada contra una supuesta “mafia de prostitución”, y varias de estas chicas fueron desalojadas de sus casas ante las cámaras de Antena 3. A G. se le veía claramente. En dos días el tema se había aclarado y las chicas habían vuelto a sus casas.

Esas imagenes se emitieron en Rumanía. Han pasado cuatro años de aquello. G. no se habla con sus padres desde entonces. La familia de G. es, como la mayoría de las familias rurales rumanas, de importantes convicciones religiosas. G. ha dejado de ser una heroína que se había ido a un país extranjero a trabajar duramente y se ha convertido en una vergüenza para la familia.

Ahora la cuestión es pensar en esas personas que puedan dedicarse a practicar la prostitución porque tienen varios hijos que alimentar, porque no puedan pagarse de otra manera sus drogadiciones, porque sus familias tengan deudas inmensas con alguien demasiado peligroso. O simplemente porque prefiere ese trabajo a otros peor pagados. Está claro que a casi todos nos desagradan todos o la mayoría de estos supuestos, pero la pregunta clave es ¿la situación actual de alegalidad, les beneficia? ¿Si legalizaramos la prostitución su situación empeoraría o mejoraría? ¿retirar la publicidad de los pisos, tal y como ha hecho Público (única forma que tienen muchas de asegurarse los beneficios para ellas mismas) les ayuda de alguna manera?

A mi me parece que la respuesta es evidente. La prostitución debería ser legal y, lo que es más importante, debería estar regulada.

Martes, 10 febrero 2009 Posted by | Política, Sociedad | | Deja un comentario

Pues sí que tiene buen estómago el señor Martín

Fijaros bien en esta imagen:

fernando_martinjpg

Fijaros bien en la cara de este sujeto.

Puede parecer un empresario normal y corriente. Un director cualquiera de una empresa cualquiera de esas que quiebran y dejan 7.000 millones de deudas y miles de personas en la calle.

Pero esto es una mera aperiencia… tras esas gafas torcidas, tras ese gesto serio y tras esa ceja curva se esconde Fernando Martín, una pobre criatura torturada por un hambre atroz y voraz. Tanto es así que sus bienes declarados en 243,3 millones de euros no deben bastarle ni para financiarse un almuerzo.

Afortunadamente, aún quedan personas con corazón en España. Y es que la autoridad concursal, responsable de gestionar lo que queda de Martinsa, ha considerado con razón que las miles de personas a las que Martinsa les debe dinero (algunas de las cuales están en el paro o dirigen empresas que están al borde de la quiebra) carecen de importancia ante los feroces rugidos del insatisfecho estómago del pobre Martín. Así que ha decidido otorgarle 75.000 euros al mes en concepto de “derechos a alimentos del deudor persona física” y es que, oyes, pobrecito, con su voraz apetito y no vamos a dejarle que se muera de hambre ¿no?

(Y yo que considero un lujo cada vez que pago 30 euros en un restaurante)

Visto en Kabila

Viernes, 6 febrero 2009 Posted by | Política | , , , | Deja un comentario