Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

Público

Seguramente ya os habréis enterado de la salida a la calle de un nuevo diario llamado Público. Se trata de una osada aventura protagonizada por gente conocida en la blogosfera (Escolar.net).

Yo llevo una semana siguiéndolo y de momento debo reconocer que me está gustando. Es un periódico cláramente de izquierdas, sin pretensión alguna de ocultarlo. En él abundan las entrevistas y las participaciones de personas significativas dentro de la izquierda (Llamazares, Carod Rovira, Gran Wyoming…).

Esto tiene su lado bueno, especialmente en lo que a la honradez se refiere (no pretende ser lo que no es, como tanto gusta a la derecha). Pero también tiene algún inconveniente. Por ejemplo diré que salta a la vista que los periodistas de Público tienen muy buenos contactos dentro del PSOE pero no en otros partidos.

Ya puestos a hablar del PSOE y Público, debo destacar que me ha parecido notar una cierta sintonía. Por ejemplo en su forma de atacar a Rajoy desde que el partido de la rosa decidió centrar la campaña política en la figura de Zapatero y Rajoy. En cualquier caso, las influencias del PSOE son sutiles, más que en El País.

Destaca la organización del periódico, bastante distinta a lo que estamos acostumbrados. He notado un aplaudible esfuerzo por huir del eurocentrismo y cumple su publicidad de ser “un periódico sin sección de astrología, sino de astronomía” en él la historia, la ciencia y la tecnología tienen su rinconcito y tampoco demasiado pequeño. Destacan también sus secciones de cine y música al más alto nivel. En este campo, debemos decirlo, sospecho que muchos artículos tienen más buenas intenciones que rigor científico. Esto es especialmente cierto, por lo que yo sé, en lo que refiere a la sección de Historia, pero me da la impresión de que es aplicable al resto.

Secciones gafopastas y científicas, muchas columnas de opinión, uso y abuso de las estadísticas… Sin duda han pretendido crear un diario para intelectuales. Y, aunque tampoco lo han conseguido del todo, creo que van por buen camino. Y eso implica un defecto gordo, sinceramente creo dificil que sean capaces de estabilizar sus ventas en un mínimo aceptable. Especialmente teniendo en cuenta que si quieren ingresos por publicidad, deberán dejar de publicar determinadas cosas. Ojalá me equivoque.

Yo por mi parte, pienso comprarlo amenudo, que por mi no sea.

Jueves, 25 octubre 2007 Posted by | De izquierdas, Política | Deja un comentario

No lo entiendo

¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos. ” Gabriel Celaya

Sinceramente, no lo entiendo.

Existe una casa a las afueras de mi ciudad, un chalet abandonado. La tierra del jardín se eleva medio metro sobre el nivel de la calle. ¿Para qué disimular?. Todo el mundo conoce el motivo y todo el mundo conoce el macabro horror que esa tierra oculta. En esa casa fueron enterradas decenas de personas durante y tras la Guerra Civil. Sus descendientes caminan por la calle, sabiendo que allí están sus antepasados, sin reconocimiento, sin enterramiento, sin dignidad. Yo no entiendo porqué esta casa todavía existe.

En un trabajo anterior, pasaba todos los días por delante de una antigua nave industrial, un antiguo telar. Este edificio fue reconvertido en carcel durante y tras la Guerra Civil. Allí fueron torturadas cientos de personas, muchas de ellas antes de ser enviadas a la casa antes citada. Mi bisabuelo fue uno de ellos. Hoy ese edificio es un taller del Ayuntamiento, nada en él recuerda su terrible pasado. Yo no entiendo porqué ni si quiera existe una triste plaquita en honor de aquellas personas.

Soy consciente de que “el otro bando” también cometió atrocidades. No se trata de una venganza. Sé que muchas personas fueron torturadas y asesinadas por los defensores del bando legal. Pero esas personas ya no reposan en casas ni en cunetas. Fueron enterradas como su Dios manda. Se les hicieron homenajes, monumentos… Muchos de ellos han sido recientemente declarados mártires por una Iglesia que piensa que así nos va a ofender. Y no entiendo porqué no acepta que nos importa tres pepinos, que sólo queremos recuperar la dignidad de los nuestros.

Si mi bisabuelo no fue enviado a la casa del horror fue, curiosamente, gracias a un cura que mintió asegurando que era buen cristiano y que iba todos los domingos a misa. No tengo complejos en reconocer algo así, porque yo no creo que sigamos siendo bandos en lucha. Yo cuando veo un cura por la calle no pienso que sea un enemigo. Me opongo a la Iglesia como institución, pero no a los católicos como personas. ¿Cómo iba a ofenderme porque consideren mártires a personas que, posiblemente, fueron víctimas de una persecución injusta? ¿Por qué pensaban que sí? ¿y por qué son incapaces de hacer una reflexión equivalente a esta?

Yo sólo quiero que desaparezcan las fosas comunes de mi ciudad. Yo quiero una placa que recuerde a la gente que, como mi bisabuelo, fueron torturados cruelmente.

Yo sólo quiero que, por fin, setenta años después, podamos enterrar, como dios manda, a esos muertos.

Y no entiendo porque hay gente que no quiere. No puedo comprenderlo.

Martes, 23 octubre 2007 Posted by | Política | Deja un comentario

El Día del Orgullo Zombie

Os prometo que no iba a hacerlo. Pero ante el llamamiento que Rajoy nos hizo ayer a todos los españoles, yo he querido, como él nos pidió, expresar mis pensamientos sobre España y hacia las naciones en general desde lo más profundo de mi corazón. Imbuido de tan noble pensamiento, he escrito cuatro páginas que ibais a poder leer en este post.

Pero después me he acordado de que estamos en un país en el que se han pedido penas de carcel por quemar una imagen del jefe de estado o por insultar en televisión a la Madre Patria. Así que me he acojonado, y he tenido que aplicar un poco de auto censura. El texto corregido de tal manera que no pueda ofender a los que se enfadan porque no se les de la razón queda así:

En mi opinión, España no es más que [AUTOCENSURADO] Fruto de [AUTOCENSURADO] y [AUTOCENSURADO]. Por lo demás [AUTOCENSURADO] , [AUTOCENSURADO]. Y, personalmente, me [AUTOCENSURADO] y pueden [MUY AUTOCENSURADO].

Todo esto se podría [AUTOCENSURADO]. Pero no es el caso. Sin embargo [AUTOCENSURADO], [AUTOCENSURADO]: [AUTOCENSURADO], [AUTOCENSURADO], [AUTOCENSURADO] y [AUTOCENSURADO].

Es una lástima que [AUTOCENSURADO] España [AUTOCENSURADO] no [AUTOCENSURADO]. [AUTOCENSURADO]. [AUTOCENSURADO]. [AUTOCENSURADO]. [AUTOCENSURADO].

[AUTOCENSURADO UN PÁRRAFO ENTERO]
En fin, cosas veredes. ¡Arriba [AUTOCENSURADO] !

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Por todas las ciudades de España se repetirá hoy esta bonita estampa en la que veremos a miles de [AUTOCENSURADO] atravesando la reseca estepa en la que ha convertido a esta patria nuestra el gobierno del pérfido, rojo y masón Zapatero.

Viernes, 12 octubre 2007 Posted by | Política | Deja un comentario

La superioridad de la ética atea sobre las éticas religiosas

En una lista de correo he escrito un par de e-mails que me ha parecido que podría ser interesante compartir con vosotros:

Personalmente considero que la ética atea es claramente superior a todo tipo de ética religiosa, y esto es eviente porque la causa de su superioridad procede directamente de sus cimientos.

La ética religiosa no es más que la recopilación de una serie de tradiciones que el creyente piensa derivadas de Dios y, por lo tanto, se dedica a cumplirlas sin plantearse su idoneidad. Esto nos puede llevar a absurdos inofensivos como el tabú musulmán sobre la carne de cerdo… O a absurdos mucho más dañinos como el veto católico sobre los preservativos.

La ética atea, por el contrario, es una ética formada por la reflexión sobre lo que es justo e injusto. El ateo buena persona actua bien porque íntimamente sabe que es lo correcto, y no porque ningún Dios se lo ordene.

La ética religiosa se basa en aquello que nuestros antepasados decidieron que era bueno o malo, con nula o mínima reflexiónsobre sus posibles errores. En cambio la ética atea se basa simplemente en aquello que, percibimos, es lo mejor para que las personas puedan ser más felices.

Por eso un católico está en contra de la eutanasia. La tradición nos dice que la vida es sagrada, porque Dios lo dijo. Eliminan de esta regla general toda posibilidad de aplicarle el sentido común y así transforman su Dios de Amor en una especie de Dios del Dolor que se regocija en hacer sufrir a una persona durante días enteros antes de que se muera igualmente.

En cambio los ateos estamos a favor de la eutanasia en casos concretos porque aunque aceptamos el principio general del derecho a la vida, creemos que la vida es un derecho, no una obligación. Y sufrir inutilmente es un absurdo.

La ética religiosa es una ética infantil. Es la ética del “no puedo hacer esto porque papá me lo ha prohibido”. Una ética propia de sistemas judiciales primitivos que piensan que pueden obligar a cumplir la ley mediante el miedo a un castigo post-mortem.

Naturalmente, existen personas buenas y malas dentro del ateismo y dentro de cualquiera de los grandes pensamientos religiosos. Pero el que actua de una forma determinada porque es la más correcta, siempre tenderá a ser mejor que el que lo hace por miedo a un posible castigo divino.
[Este mail recibió una réplica y a mi vez escribí esta contestación]

Me parece interesante tu postura de considerar que deberíamos recoger la ética cristiana y quitarle el sobrante. Sin embargo creo que es excesivo considerar que no existe una ética atea. La diferencia entre las éticas religiosas y las éticas ateas no se establece en los valores que defiende (en teoría, podrían llegar a coincidir al 100%) sino en el origen que se atribuye a los valores éticos. Una ética religiosa considera que las cosas son buenas o malas porque así lo decidió la divinidad. Una ética atea en cambio considera que lo correcto o lo incorrecto lo decidimos los hombres según lo más apropiado para el bien común.

Una ética identica a la del catolicismo oficial, pero defendida por alguien que considera que Dios no existe no es una ética cristiana, es una ética atea.

Por otra parte, no estoy de acuerdo en que la ética que tenemos los ateos sea una ética cristiana modificada. Yo creo que es la ética propia de un europeo de principios del sXXI.

Por coherencia consigo mismos, los creyentes consideran que sus valores son eternos y que han permanecido inmutables desde el inicio de sus respectivas religiones, pero esto es falso. Hoy un cristiano considera ético respetar que otras personas tengan distintas religiones, mientras que la Constitución de Cadiz todavía afirmaba que a los españoles no nos estaba permitida otra religión que la católica. Hoy un cristiano considera ético el respeto de la vida a cualquier precio, mientras que cientos de miles de cristianos medievales invadieron Palestina bajo el lema “Dios lo quiere”. Hoy un cristiano considera la esclavitud como algo perverso, mientras que un niño del sur de los EEUU a principos del sXIX (como Huckleberry Finn) podía creer que iría al infierno por no denunciar a un esclavo fugado.

En realidad, la ética católica actual es (afortunadamente) muy distinta a la de nuestros antepasados. Y de hecho, la ética de un católico de nuestro tiempo es más cercana a la de un ateo actual que a la de un católico del sIII, del sXI o incluso del sXIX.

Se podría decir, y es cierto, que la ética de la Europa del sXXI es hija de dos milenios de cristianismo y es cierto. Pero deducir de ello que la ética atea del sXXI es simplemente la ética cristiana con otro nombre es como suponer que el catolicismo no es más que el platonismo con otro nombre. Un exceso.

Estoy de acuerdo en que una autoreflexión sobre lo justo o lo injusto no tiene porque llegar a buenas conclusiones. Pero este mal no es propio de la ética atea, sino de cualquier tipo de ética. Con la diferencia de que sobre una ética atea se puede discutir mientras que la ética religiosa no tolera cambios más que muy graduales. Mediante la ética atea nos confundiremos, pero serán nuestros propios errores. En cambio mediante la ética religiosa no sólo nos confundiremos, sino que encima serán equivocaciones ajenas que ni si quiera podremos discutir.

Creer que la gente es más ética por miedo al infierno es equivalente a pensar que la gente no comete delitos por miedo a la carcel. Ni los paises con penas más duras no son precisamente los que menos delincuencia padecen, ni los países con religiones más fuertes los que tienen ciudadanos más éticos.

Apesar de ello, acepto la posibilidad de que algunas pocas personas repriman sus maldades por miedo al infierno (yo creo que son pocas personas, la mayoría de la gente que se reprime por miedo al infierno lo que reprime son cosas que en realidad no son malas).
Pero creo que esas personas no compensan, ni de lejos, la cantidad de personas malvadas que crea las contradicciones propias de una ética cuando es impuesta desde fuera, cuando no ha sido interiorizada del todo.

No me refiero a grandes maldadas, claro, no hablo de asesinatos, sino de maldades cotidianas. Hablo de la envidia, la lascivia y todas esos sentimientos tan destructivos y tan dañinos que provoca el ver a gente que hace o tiene cosas que tú no puedes tener porque tu ética te lo prohibe y no entiendes porque. Es el caso claro de la mayoría de los sacerdotes y monjas, personas que tienden a estar amargadas por una ética equivocada que les impone ir contra su naturaleza humana y no poder disfrutar de una sexualidad sana.

Las normas éticas en realidad son una especie de contrato social. Hemos aceptado unas normas básicas de convivencia que nos permiten crear una sociedad en la que vivir cómodamente. Durante una fase de nuestra evolución ética, ha sido necesario que esas normas sean sacralizadas, al igual que durante una fase de nuestra evolución política fue necesario sacralizar a nuestros gobernantes. Pero creo que ya es momento de superar definitivamente esta fase. Y si no lo es, debemos luchar por hacerlo lo antes posible en busca de unas éticas más eficaces.

Y las más eficaces son aquellas que las personas perciben como justas y aceptan incluso a nivel subconsciente. Este tipo de ética particular de cada uno es la que más favorece la existencia de personas felices. Las personas felices raramente realizan actos malvados, porque no tienen necesidad de ello. La infelicidad es la madre de la maldad y las distintas religiones son una gran fábrica de personas infelices.

Volviendo al tema de si una ética atea ha de ser necesariamente una ética egoista. Yo creo que una persona egoista es una persona infeliz. Nadie puede ser feliz rodeado de gente infeliz, por el propio bien de cada uno es necesario ayudar a que tu entorno sea feliz. ¿Esto es egoismo? posiblemente, pero no más que la amistad o el amor.

Miércoles, 10 octubre 2007 Posted by | Ética | 34 comentarios