Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

El peligro mutante

Hace años que venimos consumiendo alimentos genéticamente manipulados y en el mercado se pueden adquirir las primeras mascotas mutantes, todo ello conlleva una serie de riesgos que asumimos todos y sólo benefician a algunos.

No soy tan catastrofista como para considerar que la investigación genética deba ser duramente perseguida. Estoy convencido de que es un campo que puede conllevar grandes beneficios para la Humanidad, si es tratado con sabiduría y sin egoísmos. Pero esta creencia no debe impedirnos denunciar los abusos que ya se están cometiendo en este sector y que, yo diría, se están empezando a convertir en una grave amenaza contra el bienestar de todos nosotros.

Existen ya decenas de miles de patentes relacionadas con la manipulación genética. La mayoría de ellas pertenecientes a empresas con sede en los EEUU y destinadas a productos que, de una forma o de otra, acaban formando parte de nuestra alimentación. A día de hoy, los alimentos mutantes han invadido nuestros supermercados y, a causa de las presiones de los EEUU, el consumidor ni si quiera tiene derecho a saber cual es el origen del producto que adquirimos. ¿Tienen estos productos algún efecto negativo sobre nuestra salud? no lo sabemos. La política que se ha venido aplicando es, al igual que en otras muchas cosas, la de no hacer ninguna comprobación sobre los efectos. Si tienen algún efecto pernicioso, lo sabremos en unos años, cuando muchos de nosotros hayamos enfermado. Es un riesgo que estamos corriendo sin que nos reporte la más mínima ventaja.

Los defensores de la manipulación genética, suelen repetir con razón que, en el fondo, es algo que siempre se ha hecho. Siempre se han realizado injertos, y siempre se ha practicado una selección artificial de las semillas con la intención de mejorar la producción. Pero la escala no es comparable. No es comparable un experimento puntual como puede ser un injerto o un cambio sumamente lento y gradual como puede ser la selección artificial con la inclusión de nuevos elementos desconocidos cada año, sólo para que personas determinadas puedan ganar mucho dinero.

Sinceramente creo que el negocio de las patentes mutantes, tal y como funciona hoy en día, según la lógica de la más brutal libertad de mercado, no sólo no reporta ningún beneficio al conjunto de la población, sino que además está teniendo efectos sociales sumamente perjudicales sobre el tercer mundo.

Los vegetales y los animales modificados genéticamente nos permiten alcanzar una producción más elevada por hectárea, lo cual sin duda es positivo. Pero esto no está conllevando un gran aumento de la producción total de alimentos. ¿Por qué no? pues porque en un mercado saturado resulta más rentable mantener la producción anterior cultivando menos hectáreas y, por lo tanto, ahorrándose gran cantidad del coste en sueldos y maquinaria. Los productos genéticamente modificados no están consiguiendo que los más pobres tengan un acceso más fácil al alimento, porque este no está bajando de precio. El problema del hambre en el mundo no procede de un precio demasiado caro en los alimentos, sino de la imposibilidad, para millones de personas, de obtener unos ingresos mínimos.

En realidad, lo que está sucediendo es todo lo contrario que predican los defensores de la manipulación genética como mecanismo para acabar con el hambre. La inversión necesaria para realizar cultivos de este tipo está favoreciendo la concentración en latifundios, incluso en países de gran tradicción minifundista como México. Por si fuera poco, la inclusión de prácticas como el llamado gen terminator, lleva a los campesinos más pobres a la ruina. El gen terminator produce semillas estériles, con la intención de que aquel que compre semillas transgénicas no pueda utilizar la siguiente generación de semillas en vez de volver a comprarla. Pero existe un efecto teóricamente no buscado y debido a que el polen de estas semillas estériles se mueve por el aire, sin hacer caso a límites ni cercados: los campos vecinos se verán polinizados en gran medida por polen esteril, y el campesino que utilice semillas tradicionales verá su producción año tras año reducida, hasta que se vea obligado a comprar semillas transgénicas o a vender sus tierras. Este fenómeno ha llevado a la miseria a millones de campesinos mexicanos y así tenemos a personas que antes producían su propio alimento y que ahora tiene problemas a la hora de comprar comida a los precios del mercado. Y uno se pregunta ¿donde están los grandes beneficios para los más pobres que nos prometían los defensores de la manipulación genética? ¿Es lógico y es inteligente que estemos corriendo un riesgo para nuestra saludo a cambio de algo que únicamente beneficia a unos pocos y perjudica a unos muchos?

Menos conocidas pero igualmente peligrosas son las patentes en campos ajenos a la alimentación. La empresa taiwanesa Taikong Korp ha crecido de la nada a ser una de las más importantes del país asiático gracias a sus patentes sobre peces modificados. Gracias a ella, vemos en nuestras tiendas gran cantidad de extraños peces con espectaculares diseños (colores, transparencias, fluorescencias…). Un negocio en alza que seguramente se extenderá en breve a otros animales de compañía.

Al no tratarse de animales pensados para ser comidos, a priori pueden parecer menos peligrosos ya que resulta dificil que puedan afectar a nuestra salud, pero ¿y qué sucede con nuestro medio ambiente?

Cada vez que se introduce un nuevo animal en un entorno desconocido, es un peligro. La mayoría de las veces, el animal se muere. Otras veces, el animal consigue aclimatarse e incluso puede llegar a formar parte importante del ecosistema. Pero otras veces, el animal puede desplazar a otras especies peor dotadas y crear un considerable caos sobre el hábitat. Fue el caso del conejo en Australia, serio problema que amenaza gran parte de las reservas vegetales del continente.

De forma tradicional, se introducen periódicamente animales nuevos en los ecosistemas. Es una consecuencia negativa de las grandes facilidades de transporte de las que gozamos en la actualidad. Pero ¿qué pasaría si cada año aparecieran nuevos animales que se popularizaran en nuestros hogares? Desde el momento en que los peces de Taikong Korp se encuentran en infinidad de viviendas, es inevitable que algunos de ellos acaben en nuestros ríos. Lo que suceda después es impredicible, lo más seguro es que mueran, pero existe la posibilidad de que sean el inicio de una grave crisis en nuestros ya muy maltrechos ecosistemas. Y cada nuevo animal es un nuevo riesgo. ¿Es lógico y es inteligente que corramos ese riesgo sólo por el placer de tener un pez que brilla en la oscuridad?

Anuncios

Domingo, 4 marzo 2007 - Posted by | Política, Sociedad

10 comentarios »

  1. […] (¿Donde está un Senador Kelly cuando se le necesita? Seguir leyendo en Libertinaje Digital) […]

    Pingback por El peligro mutante « Otro blog sin sentido, como la vida misma | Domingo, 4 marzo 2007 | Responder

  2. Es muy difícil que los alimentos manipulados genéticamente sean peligrosos para la salud. Modificar el genoma tiene un efecto claro: cambiar las proteínas que un organismo es capaz de producir. Lo más habitual es conseguir que un individuo sintetice proteínas que son sintetizadas por otro distinto, por ejemplo una lechuga produciendo una proteína de jirafa. Es difícil que una proteína sea tóxica, porque estamos dotados de enzimas suficientes para digerir cualquier secuencia de aminoácidos, al menos hasta donde yo sé. Y dudo que vayan a meter proteínas que sirvan para metabolizar otro tipo de sustancias tóxicas.
    En lo que tienes razón es en el resto de argumentos: un nuevo organismo introducido en un ecosistema puede producir alteraciones irreparables, como ya se ha venido demostrando. Y los campesinos, al fin y al cabo, son otro poblador más del ecosistema…

    Comentario por loximann | Domingo, 4 marzo 2007 | Responder

  3. Acabo de flipar, peces de colores y transparentes :S, había visto ratas de laboratorio que brillaban en la oscuridad, pero es que en caso de que escapen o lo que sea, a saber qué pdorá ocurri y aparte eso va en contra de los Dch. de los Animales, ¿qué será lo próximo? ¿Un perro transparente y de ojos rosas para que la nieta del de Ikea sea lo más chic de la escuela? Menuda meirda de mundo :(.

    Comentario por Sammael | Domingo, 4 marzo 2007 | Responder

  4. Estoy de acuerdo en parte con loximann. Que la ingenieria genetica afecte a la salud es muy dificil porque se suelen modificar solo las cantidades de pronteinas o introducir proteinas de otro animal o vegetal (conocidas) por lo que es improbable que tengan consecuencias toxicas. Sobre lo de las plantas de semilla esteril, no conocia el caso de México, pero resulta que hay una razon muy importante en el aspecto productivo: una planta heterocigótica es mejor que una homocigótica. Pero la tendencia por dominancia de genes es la homocigótica y las semillas heterocigóticas deben de salir de dos plantas homocigóticas. para evitar la homocigosis se les altera el gen para bloquear la fertilidad. Creia que normalmente lo que hacian era que no crearan semillas (vease naranjas si semilla) que depende de la planta no de lo que lo poliniza… pero si es cierto lo de méxico… o compran semillas o van de culo.

    Comentario por Etchegoyen | Domingo, 4 marzo 2007 | Responder

  5. Poco puedo aportar, solo comentar que el otro dia estaba comentando este tema con un amigo que se dedica a la agricultura y me decir que la unica forma actualmente de obtener en España una cosecha viable, en este caso de remolacha, es comprar la semilla en cada cosecha (y es semilla normal y corriente sin manipular geneticamente) porque el rendimiento de esta semilla comprada y seleccionada frente a la producida por la propia planta es de varios ordenes de magnitud.

    Comentario por Vijande | Lunes, 5 marzo 2007 | Responder

  6. LOXIMAN y ETCHEGOYEN: Sobre la toxicidad, no sé, yo de estos temas no tengo ni idea. La verdad es que me tranquiliza bastante lo que contais 🙂

    Sobre el asunto de la fertilidad, Etche, ten en cuenta que no puedes bloquear la producción de semillas en el caso de los cereales, porque las semillas son precisamente lo que queremos producir.

    SAMMAEL: No, contra los derechos de los animales no va porque, al fin y al cabo, los animales no sufren en el proceso (no más de lo habitual, vamos 🙂

    Comentario por Tiberio | Lunes, 5 marzo 2007 | Responder

  7. Coto, no me referia a la semilla en general (la naranja es un fruto aunque lo podrias llamar semilla) sino particularmente a la parte que no nos es útil que viene a ser el zigoto de la planta. Tu cuando comes maiz o pulverizas el trigo aprovechas los almidones y demás derivados (cuya cantidad y demás controlan ciertas proteinas que toman la informacion codificada de los genes) no el zigoto fecundado. Lo que se busca es evitar que el zigoto sea fecundo y deje en paz el almidon (que es de lo que se alimenta para germinar y desarrollarse como planta) y asi tu poder hacer pan 😀

    Y con respecto a lo que dijo Vijande es cierto y no solo con la remolacha, mi abuelo tiene huerto de toda la vida y salvo para la cebolla y los ajos que siempre cultiva su propio semillero (y probablemente esta planta sea comprada) para lo demás compra las semillas aparte: patatas, fabes y demás.

    Comentario por Etchegoyen | Lunes, 5 marzo 2007 | Responder

  8. Parte de la experimentación genética con alimentos se hace con la intención de, por ejemplo, conseguir que una planta comestible resista mejor los efectos de un herbicida, para de esta manera poder emplearlo alegremente para aumentar la producción.

    Eso a mí sí me parece un riesgo para mi salud y para el medio ambiente no desdeñable.

    La ingeniería genética no tiene el propósito de hacer que los alimentos sean mejores, sino más baratos de producir o más atractivos para el mercado. Un propósito poco inocuo, diría yo 😦

    Comentario por Rapunzell | Martes, 6 marzo 2007 | Responder

  9. Estimado Jorge,

    la verdad es que no suelo coincidir contigo (sobre todo en temas de política) pero creo que es eso lo que me hace seguir leyendote.

    En principio creía que no iba a estar de acuerdo contigo tampoco en este artículo sobre manipulación genética (de la que en principio soy firme defensor), pero me has abierto los ojos a determinadas situaciones que me parecen totalmente sangrantes y que yo no tenía en cuenta.

    En primer lugar el recorte de suministro de productos alimenticios para mantener los precios recortando costes mediante la utilización de alimentos modificados.

    En segundo lugar la existencia de semillas mutantes que no germinan y que abocan a recomprar siempre, y paralelamente la polinización de estas a otras naturales dando como resultado la perversión de estas (sobre esto doy por buena tu tesis aunque me informaré porque no me suena muy bien que una planta que da semillas que no germinan y polinice auqellas que son normales. A mayor abundamiento hay que tener en cuenta que cuando hablamos de alimentación a gran escala estamos considerando normalmente cereales que no necesitan ser polinizados)

    En tercer lugar (y lo que veo menos peligroso) el daño al medio ambiente puesto que una serie de especimenes sueltos no creo que aboquen a una catastrofe puesto que habitualmente las modificaciones genéticas de estos bichos se aumentan a su esterilidad.

    En cualquier caso buen artículo. Un saludo,

    Héctor

    Comentario por Héctor Pérez | Martes, 6 marzo 2007 | Responder

  10. HÉCTOR: No te fíes mucho de mi que ya ves que no sé mucho del tema 🙂

    De todas formas, el caso concreto de México precisamente se refería a un cereal, al maiz. El tema es tratado en varios Le Monde Diplomatique, puedo rebuscarlos si eso. Parece ser que se está buscando un mecanismo semejante con el trigo, pero de momento no se ha conseguido.

    Respecto a los animales, Héctor, no son estériles. Esto podría solucionarse con una sencilla ley que lo regule y que de momento no existe. Por eso decía al principio que no tengo nada en contra de la manipulación genética en sí, simplemente me da miedo la forma como se está desarrollando sin control ninguno.

    Comentario por Tiberio | Martes, 6 marzo 2007 | Responder


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: