Libertinaje Digital

Aquí no llamamos “libertinaje” a la Libertad

Adios, 2006, adios

Se acaba el año 2006, y llega el momento de recapitular lo que han significado estos últimos 12 meses. Y es que 2006 ha sido:

*EL 2006, EL AÑO SIN TABACO: El 1 de enero de 2006 entró en vigor una polémica ley que buscaba impedir a los españoles fumar en el trabajo, en gran cantidad de establecimientos y dificultaba más la venta de tabaco. A la práctica, lo único que se consiguió fue lo primero.

*EL AÑO 2006, EL AÑO DE LA CRISPACIÓN: Abrazados a la absurda esperanza de que el PSOE pudiera convocar elecciones anticipadas, y empujada por una prensa radical que veía premiada en forma de audiencia sus desmanes, la oposición ha realizado una campaña de crispación, de todo vale y de acoso y derribo que, afortunadamente, no ha tenido los efectos que ellos esperaban. La radicalidad del PP no sólo le ha alejado en las encuestas sino que además le ha aislado de cualquier hipotético pacto con otras fuerzas políticas que le permitiera gobernar con minoría de votos. La extrema derecha habla constantemente del 36, pero esta vez hay una gran diferencia y es que ni no la izquierda (ni los militares) estamos dispuestos esta vez a dejarnos arrastrar por ellos.


El Roto en El País

*EL AÑO 2006, CERCA DE SER EL AÑO SIN ATENTADOS DE ETA: Hasta que ETA decidió jodernos la navidad por motivos todavía oscuros. Pero hay que seguir intentándolo. La bomba de ETA no significa más que un pulso más, en su brabuconería habitual, ETA pretende finjirse más fuerte de lo que es. Ahora ha llegado el momento de mantenerse firmes, una serie de golpes a su entramado puede obligarles a volver a dejar las armas. En realidad, ETA está jugándose un farol, creen que el PSOE no puede aceptar el envite porque parecería que le da la razón al PP, yo creo que lo que debería hacer el PSOE es precisamente lo contrario, aumentar la escala. Este es el mejor momento para aumentar la presión sobre el entramado etarra.

Resulta difícil seguir enfrentándose a ETA mientras que grupos con un gran peso sobre nuestra sociedad desean el fracaso del gobierno, pero creo que debe seguir intentándose.

*EL AÑO 2006, EL AÑO DE LOS MATRIMONIOS GAYS: Apesar del estruendo con el que fue recogida, la famosa ley de matrimonio gay ha funcionado con absoluta normalidad y sin generar ningún problema ni altercado. Una vez más se demostró que, afortunadamente, la mayoría de la sociedad no se toma estos asuntos tan a pecho como los exaltados medios de comunicación.
*EL AÑO 2006 FUE EL AÑO EN EL QUE LA CEGUERA DEL 11-S EMPEZÓ A REMITIR: Tras la furia descontrolada que provocó en Estados Unidos el atentado contra el World Trade Center, existen signos de que la cordura puede regresar a este país. El partido demócrata ha recuperado el control del Senado, pero lo importante es que lo han hecho hablando de redución del gasto armamentístico y de colaboración con países islámicos. El gran aliado de George Bush, Anthony Blair, ha descubierto de golpe el efecto invernadero y parece dar por seguro que no va a seguir siendo Premier del Reino Unido mucho tiempo más. Todo parece indicar, que en poco tiempo ninguno de los gobiernos que conformaron “el trío de las Azores” seguirá en el poder.


Forges en El País

*EL AÑO 2006, EL AÑO EN EL QUE AUMENTÓ EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES: El enfrentamiento entre occidente y el mundo islámico se acentuó este año. Los escenarios más importantes del 2005, Palestina e Irak, continuaron produciendo muertos todas las semanas. En 2006 Israel destruyó Cisjordania y la Franja de Gaza (cuyo PIB retrocedió los niveles de 1967) y realizó una operación contra Líbano que no sólo nos dejó miles de muertes civiles, sino que además cortó de cuajo la recuperación económica que estaba viviendo este país. En 2006 murió Arafat, en muy extrañas circunstancias. Su muerte, y las operaciones Israelitas, provocaron una guerra civil soterrada que todavía no parece dar muestras de ir a finalizar. En Irak se ha elegido un gobierno tutelado al que los Estados Unidos demuestran constantemente que no es independiente. La violencia terorrista y la guerra civil no declarada que sufre el país ha dejado miles de muertos este año. La mayoría civiles iraquíes.


El Roto en El País

Pero el enfrentamiento se está extendiendo por nuevos frentes. La hostilidad de los Estados Unidos hacia Irán ha ido aumentando progresivamente este año, llegando a haber algunos momentos en los que incluso parecería posible una estúpida invasión. La guerra civil somalí amenaza con internacionalizarse y el gobierno etiope ha decidido intervenir para alejar el peligro de sus fronteras. Mientras, en Francia los islámicos de segunda generación empiezan a organizarse contra la discriminación de que son objetos y miles de africanos murieron en su intento por alcanzar Europa.

*EL AÑO 2006, EL AÑO EN EL QUE LOS GOBIERNOS DE AMÉRICA LATINA DIERON UN IMPORTANTE GIRO HACIA LA IZQUIERDA: La atención de los EEUU está centrada en Oriente Medio, y eso ha tenido algunas repercusiones importantes en otras partes del mundo. Por primera vez en muchos años, el Mercosur podría llegar a convertirse en una realidad. Por primera vez en muchos años, empieza a existir una política autónoma latinoamericana un poco más libre de los EEUU. En Nicaragua vuelven a gobernar los sandinistas, en Chile, en Brasil y en Ecuador la izquierda consigue hacerse con el poder. La muerte de Pinochet permitirá zanjar la transición chilena y, sin duda, se han creado las mejor situación de las últimas décadas para que se produzca la desaparición de Castro y una transición democrática en Cuba.

*PERO, SOBRETODO, 2006 EL AÑO MÁS CÁLIDO DE LA HISTORIA: El 2004 fue el segundo más cálido y el 2002 fue el tercero. Nada podrá impedir ya que el 2007 o el 2008 san aún más calientes. La ONU nos dijo lo evidente, que el cambio climático era ya imparable y sólo podíamos luchar contra sus peores consecuencias. Blair nos prometió, en cambio, poder revertirlo a cambio de un pequeño porcentaje de nuestro PIB. Mientras, el minúsculo acuerdo de Kioto quedaba en nada, el 2006 era el año que más cantidad de dióxido de carbono había producido en la historia y el año con menor superficie de bosques. Nuestros descendientes, si existen, verán el 2006 como uno más de la serie de años en los que la humanidad aceleró rumbo al desastre sin pararse, ni un momento, a pensar en evitarlo.


Hipo Popo Pota y Tamo en El Pais

Domingo, 31 diciembre 2006 Posted by | Política | 1 comentario

ETA vuelve a atentar

 

Por Romeu en El País

Sábado, 30 diciembre 2006 Posted by | Política | Deja un comentario

Yo puta

Yo puta es el blog de dos prostitutas, una de ellas transexual. Personalmente me parece muy recomendable por su alta calidad, tanto de contenido como de forma.

Un primer vistazo nos haría pensar que se trata de una página web de caracter erótico, erotismo facilón incluso. Pero una lectura de los artículos nos mostrará que no es precisamente el caso. Si bien una gran cantidad de las entradas pretenden (y alcanzan) un cierto y saludable morbo, todas en general están revestidas de una seriedad y una claridad de ideas muy envidiable.

Recomiendo especialmente un artículo que me ha parecido muy esclarecedor, “Putas y delincuencia” dedicado a analizar las relaciones entre la prostitución, la marginalidad y la delincuencia.

Sábado, 23 diciembre 2006 Posted by | Sociedad | Deja un comentario

¿Produce la radicalización de la derecha miedo en la izquierda?

Hace varias semanas escribí un artículo para socialdemocracia.org sobre la actual unidad de la izquierda. Como suelo hacer, unos días después lo publiqué en mi blog. El artículo no gustó nada a mis lectores derechistas, como se puede ver.

En realidad, creo que el artículo no fue entendido por ellos. Se trataba de un producto “de consumo interno” un artículo dirigido a mis lectores izquierdistas. Por supuesto, eso no quiere decir que no crea que los derechistas no debieran leerlo, al revés, creo que podría ayudarles a entendernos un poquito mejor, lo cual sólo puede ser positivo (y eso de entendernos nunca ha sido su punto fuerte). Lo que quiero decir al afirmar que estaba dirigido a lectores de izquierdas es que se daban muchas cosas por supuestas que lógicamente un derechista no aceptaría como tales. Ahí se centró la polémica provocada por el artículo. Polémica que, la verdad, me ha sorprendido.

En cualquier caso, y para enmendar la situación, voy a intentar escribir un artículo semejante pero dirigido a lectores derechistas:

Este artículo intentará demostrar dos puntos que me parecen de suma importancia. El primero de todos creo fácil de demostrar, el segundo no tanto, por eso los separo.

*EL SECTOR MÁS DERECHISTA DEL PP PRODUCE MIEDO.

A mi me parece innegable. Cuando partidos de derechas como CiU se ven obligados a jurar ante notario que no pactaran con el PP para no alejar a sus votantes, cuando fuerzas políticas que hace diez años colocaron a Aznar de Presidente se niegan a pactar con el PP, cuando el PP suele quedarse siempre solo en el Parlamento, dando la sensación de que “la oposición” se sigue haciendo contra el PP aunque ya no esté en el poder, cuando el PP está ahora más aislado de lo que lo ha estado nunca, creo que es innegable que produce miedo en todos los demás sectores de la población.

En este país tan complejo, existen muchas fuerzas políticas y sociales, fuerzas que interactúan libremente entre sí, buscando a veces alianzas extrañas. ¿Libremente? no, hay una fuerza con la que nadie quiere nada. El PP ahora está más aislado incluso de lo que estuvo HB en algunos momentos.

Creo que nadie debería ofenderse porque yo haga esta afirmación, porque creo que es evidente que es cierta.

¿Es culpa del PP? eso lo dejo para luego. Lo único que me gustaría dejar sentado en este punto es que, es así. Para más adelante dejo si esto ha sido por culpa de Polanco, de Aznar o de todos un poco. Dejo para más adelante si el PP ha actuado mal, si ha actuado bien pero se ha explicado mal o si ha actuado bien pero otros han hecho parecer que lo había hecho mal. El caso es que el estado de las cosas es tal cual acabo de describir.

Y esto es malo para todos menos para el PSOE. Es malo para:

*El conjunto de España: Porque se está viciando el debate político, se impide hablar de los temas realmente importantes y se crea un aura de crispación y violencia verbal que podría llegar a amenazar en el futuro a la propia democracia.

*El PP: Porque mantiene movilizadas a fuerzas de izquierdas (y no tan de izquierdas) que posiblemente no votarían o votarían hacia otro lado. Sé de lo que hablo. Yo mismo me encuentro entre ellos. Y esto mientras se alejan del PP posibles votantes de centro-derecha pero con diferencias puntuales que, en circunstancias normales serían perdonadas pero no en el ambiente de crispación y fanatismo reinante. Un ejemplo claro, los gays del PP que abandonaron el partido hace unos años.

*La izquierda crítica con Zapatero: Que no podemos llevar nuestras críticas demasiado lejos, porque una victoria vuestra promete ser mucho peor que cualquier cosa que haya hecho hasta ahora Zapatero (desde nuestro punto de vista).

¿Y como salir de este atolladero? en mi opinión es sencillo, bajando la crispación. Si el problema es porque la extrema derecha no se ha explicado bien, debería empezar a hacerlo. Si el problema es que ha sido malinterpretada, debería empezar a medir mejor sus palabras. Estamos hablando de política y, desgraciadamente, aquí no importa lo que eres, sino lo que parece que eres. Sería rentable, hay muchas fuerzas que están deseando abandonar al PSOE.

Sé que no va a suceder. La extrema derecha seguirá presionando hasta que el PP vuelva a perder las siguientes elecciones. Luego, a saber que pasa. Ellos quieren sustituir a Rajoy por otro más afín. Si lo consiguen, seguiremos en este cenagal por lo menos cuatro años más. Hasta que el candidato de la COPE pierda estrepitosamente las elecciones (que lo hará).

El PP necesita más grupos sociales para gobernar. No se trata de convencer a los que ya tienes convencidos, sino de convencer a personas nuevas. Y para ello, debería mostrarse menos intransigente. La radicalidad política puede serle rentables a partidos pequeños, como ERC, pero nunca, nunca lo será para un partido que busque la mayoría. Ni mucho menos la mayoría absoluta, porque no olvidemos que tal y como están las cosas, en el casi imposible supuesto de que el PP ganara las próximas elecciones con mayoría simple, volvería a gobernar el PSOE.

No puedes ofenderte por cada cosa que se salga de la “línea ortodoxa” y luego pretender que otros grupos te apoyen. En democracia, hay que gobernar a gusto de una mayoría, y no del tuyo propio. Deben tenderse puentes hacia grupos afines y buscarse medidas que, si bien no te satisfagan plenamente, sí te parezcan aceptables.

Cuando estás enrocado en “el que está en contra mía es un polanquista o un traidor al estado” no se pueden tender puentes.

*EL SECTOR MÁS DERECHISTA DEL PP PRODUCE MIEDO POR MÉRITOS PROPIOS

Reconozco que esta tesis es más difil de demostrar. Pero voy a intentarlo.

*VIOLENCIA VERBAL

Tu enciendes la COPE y lo que oyes son insultos. Todo aquel que no comulga con el señor Losantos lleva automáticamente un aditivo, una palabreja insultante que se le añade por sistema. A los afines a la COPE, esta forma de hablar le parece simpática. A los que no lo somos, nos produce miedo.

Todo aquel que no comulga con Losantos es automáticamente un tonto. Entre otras muchas cosas, es un tonto. Todo el gobierno de Zapatero en bloque está formado por tontos (lo cual diría poco sobre la inteligencia de los que perdieron contra él). Pero luego también resulta que Zapatero es un personaje increiblemente maquiavélico capaz de los planes más complejos para destruir España nadie sabe con que fin.

No se puede ser tonto y hacer todas esas cosas. Tampoco se puede ser tonto y llegar a donde ha llegado Zapatero de la forma como lo ha hecho. El hecho de que alguien no esté de acuerdo contigo, no le convierte en tonto. Alguien debería decirselo al señor Losantos.

*MANIPULACIÓN EVIDENTE

Todos los medios manipulan, eso es algo tristemente innegable. Pero en infinidad de temas, especialmente con el asunto del 11-M o las “mayores manifestaciones de la historia de la democracia”, las manipulaciones de la COPE y de El Mundo son tan burdas que dan verdadero asco. Estos medios demuestran un permanente desprecio hacia la verdad y proyectan la imagen de que absolutamente todo vale con tal de conseguir el poder. Juntándolo con la violencia verbal, esto produce mucho, mucho miedo.

Cualquier, absolutamente cualquier cosa que haga el gobierno del PSOE es utilizado para ridiculizarlo, llegando a deformarlo de la forma más inverosimil. Da igual lo que sea, si lo dice el PSOE, hay que criticarlo. No se debe ser razonable, eso es una debilidad. ¿Qué el gobierno crea una ley que reduce mucho el número de muertes en carretera? es un grave atentado contra la libertad. ¿Qué el gobierno pretende agilizar la recuperación de todo tipo de víctimas de la guerra civil? se pretende volver al 34. etc, etc.

*LA REESCRITURA DE LA HISTORIA

La COPE a albergado a un grupo de “historiadores” que se han dedicado a recoger los libros de propaganda franquista y los han publicado como si fueran “una visión novedosa” de lo sucedido durante nuestra guerra civil. Cuando el mundo académico en bloque se llevó las manos a la cabeza, la COPE habló de “censura”.

Da mucho miedo que alguien que practica constantemente la violencia (verbal), que se salta por sistema cualquier tipo de ética a la hora de derribar a su oponente empiece a decirnos que Franco se vio obligado a actuar como actuaba y que la izquierda forzó la guerra civil… especialmente cuando se está diciendo constantemente que esta izquierda es igual a la del 34.

Afortunadamente, no creo que este tipo de discurso tenga mucho efecto sobre nuestras fuerzas armadas. No estamos en 1936. Pero uno se queda pensando que, en realidad, estarían gustosos de que no fuera así.

¿ES LA COPE EL PP?

Está claro que el PP y la COPE no son lo mismo. Afortunadamente, de hecho, la opción más “copista” me da sensación de que es minoritaria en el PP. Pero el PP no puede desligarse de la COPE, porque tal y como están las cosas, esto podría provocar una escisión del partido.

Es por eso por lo que, de puertas para fuera, el PP parece coincidir con lo que dice la COPE. Es por eso por lo que están destinados a perder y perder elecciones hasta que haya un cambio radical.

Es mi opinión.

Lunes, 18 diciembre 2006 Posted by | Conversaciones con un liberal, Política | 1 comentario

La crisis de la familia tradicional

Publicado originalmente en Socialdemocracia.org. Existen allí algunos comentarios interesantes.

La crisis de la familia tradicional

El modelo tradicional de familia está en crisis. No se está “destruyendo la familia” como se pretende desde algunos sitios, pero sí que se está convirtiendo en algo distinto. Evidentemente, un cambio tan profundo no puede deberse a hechos puntuales, como la legalización del matrimonio gay, ni a un impulso constante y malvado de personas interesadas en destruir la familia tradicional nadie sabe muy bien porque. Un cambio como este debe ser producido por fuerzas mucho más poderosas. Como en tantos otros temas, en este asunto nuestros medios de comunicación suelen hablar mucho y analizar poco.

Personalmente no creo que ni la familia tradicional fuera maravillosa como se pretende. Tampoco creo que el nuevo modelo al que parece que estamos evolucionando sólo tenga ventajas. Pero desgraciadamente este debate se encuentra incluso más viciado de lo habitual, a causa de apriorismos político-morales-teológicos. Así que haré un esfuerzo por mantener en este artículo una postura lo más neutral posible que nos pueda ayudar a analizar lo que efectivamente estamos viviendo.

LA CRISIS DEL MATRIMONIO TRADICIONAL
El matrimonio tradicional consistía en la unión entre un hombre y una mujer que aspiraban (con mayor o menor éxito) a tener el monopolio sexual el sobre el otro durante toda su vida, especialmente el hombre sobre la mujer.

Pero era mucho más que todo esto. El matrimonio era la unidad básica de la sociedad. Cuando se hacían censos en la Edad Media se hacían por “fuegos” (hogares) no por personas. El “Pater Familias” (o “patriarca” en tiempos más recientes) era el líder incuestionable y el responsable último de toda la familia.

Evidentemente, existían problemas. Siempre hubo violencia, siempre hubo infelicidad. Pero como el matrimonio era para toda la vida ambos cónyujes no tenían más remedio que mantenerse juntos, por mucho que llegaran a odiarse. La clave de este modelo era la estabilidad. Y la hipocresía. No importaba lo infeliz que fueras en casa, era importante mostrar una imagen de familia perfecta hacia el exterior. “los trapos sucios se lavan en casa”

La familia tradicional marcaba tu lugar en la sociedad. Si eras un hijo, tu estatus era definido por el de tu padre. Si eras una esposa, eras la “señora de” hasta que tu marido moría, momento en que pasabas a ser la “viuda de”. Las pocas personas que se mantenían solteras, se veían obligadas a convertirse en religiosas o ser despreciadas por el resto de la sociedad.

Se trata de un modelo básicamente feudal que el capitalismo transformó a su manera durante sus primeros siglos y que durante las últimas se ha desestabilizado rápidamente. Hoy en día la base de la sociedad no es la familia, sino el individuo. El capitalismo, especialmente el liberal, es tremendamente individualista. Cada uno debe buscar su propio éxito, llegando a afirmar el liberalismo que el egoismo de una persona es beneficioso para toda la sociedad. Aquel que conquiste el éxito, es porque se lo merece. El que se quede por el camino, también se merece lo que le pase. Unos pocos son triunfadores, el resto seremos perdedores y no podremos quejarnos porque nos lo hemos merecido.

La búsqueda del egoismo individual está reñida con todo tipo de asociación, especialmente con las asociaciones para toda la vida. Desde el mismo momento en que nadie necesita una familia para integrarse en la sociedad, nadie quiere mantener una relación que muchas veces provoca infelicidad. La proporción de solteros y solteras no religiosos es mucho más elevado que nunca y aparece el fenómeno novedoso del divorcio. Siempre ha habido personas que vivían separadas de sus cónyuges, pero nunca en la proporción actual. Junto a las familias formadas por dos cónyuges y sus hijos, es habitual que convivan novedosos formatos de familias: un único padre/madre y sus hijos; padres/madres que viven separados y cuyos hijos conviven unos días con uno, otros días con otro; un padre/madre adoptivo mientras su padre/madre biológico vive en otra parte; etc, etc.

En este proceso, los cónyuges ganan mucho en libertad. La unión entre dos personas es hoy en día más voluntaria que nunca y puede romperse en cuando una de las partes descubra que la otra es un freno a su felicidad. Por motivos evidentes, lo que se gana en libertad se pierde en estabilidad. Vivimos en unos tiempos en los que resulta dificil hacer planes a largo plazo, ¿cómo hacerlos si resulta complicado saber si tendrás el mismo trabajo o si vivirás con la misma persona?

LA REDUCIÓN DE LA FAMILIA EXTENSA
Las sociedades tradicionales tenían un concepto de familia exensa muy amplio. No solo las familias solían tener muchos más hijos, sino que además el concepto de “primo segundo” e incluso “primo tercero” se reducía a, simplemente, “primo”.

Hoy en día, sin embargo, la familia extensa se reduce a padres, abuelos, tíos y primos primeros. De hecho, la mayoría de los primos segundos ni si quiera son conocidos. Es un fenómeno normal en un ámbito en el que la familia cada vez tiene menos importancia y en el que prima el individualismo.

Las familias extensas tenían un fuerte factor de control. Las personas de una familia debían esforzarse por competir entre ellas para no ser “la oveja negra de la familia”. En cambio, contaba con la ventaja de ser un seguro. Nuestra sociedad es mucho más libre, pero también mucho más cruel. Ante un revés de la vida, no puedes recurrir a un ejército de primos que acudan en tu auxilio. Si te quedas sin trabajo no puedes acudir a la ciudad donde tengas “un primo” que esté obligado a ayudarte.

En gran parte este tipo de ayudas se han ido volviendo menos necesarias gracias a la mayor presencia del estado como socorro. La gratuidad de la sanidad o el subsidio del paro solucionan la mayor parte de los imprevistos posibles. Sin embargo, resulta preocupante ver como la presencia del estado está en claro retroceso mientras se ha destruido la función auxiliadora de la familia.

LA EDAD ADULTA
Los adultos de la sociedad tradicional tenían marcado su estatus desde el momento del nacimiento y no tenían necesidad de demostrarlo. En cambio, en la sociedad actual existe el mito de que una persona es más rica o más pobre según su valía y no según su nacimiento (aunque las estadísticas lo desmientan). En estas circunstancias, el estatus no es algo permanente como antaño, hoy debe ganarse y defenderse durante toda una vida. Para defender el estatus social, un adulto debe luchar por determinados valores que se consideran propios de un “triunfador” y que pueden ser tan variables como el de ser un gran profesional en su trabajo, tener dinero o contar con una pareja de gran belleza. El que no consigue tales objetivos se siente, posiblemente de forma injustificada, desplazado de la sociedad e, incluso, puede verse obligado al horrible destino de ser “una persona más” en vez de “alguien especial”. Algo horrible para la sociedad capitalista avanzada, en la ser “normal” resulta lo peor que te pueda pasar. El esfuerzo que requiere mantener nuestro estatus nos impide cuidar las relaciones dentro de nuestras familias.


LA TERCERA EDAD

Tradicionalmente, los ancianos siempre han gozado de un gran respeto. Su opinión no siempre era obedecida, pero siempre escuchada. Los recién llegados a una familia, por vía de matrimonio, debía ganarse el cariño de sus suegros. Estaban obligados a ello.

Pero todo ha cambiado hoy en día. Los ancianos personifican los valores opuestos a los de nuestra sociedad de capitalismo avanzado: Son la fealdad y la vejez en un mundo que prima la belleza y la juventud. Son dependientes allí donde se exije autosuficiencia. Y lo que es más grave de todo, representan la memoria y la muerte. El pasado y el futuro en una sociedad que no quiere conocer nada más que el presente.

La sociedad tradicional valoraba en los ancianos su experiencia, su sabiduría. Hoy sólo se prima la utilidad, las personas son valoradas según su aportación económica en forma de dinero o de trabajo, su aportación espiritual carece de importancia. En estas circunstancias, un anciano será valorado si puede cuidar a los niños de la familia o si puede realizar tareas del hogar. En cambio, según el anciano vaya viéndose impedido para estas labores, se verá progresivamente arrinconado. La familia tradicional estaba formada por tres generaciones: la de los hijos, la de los padres y la de los abuelos. En cambio hoy en día este modelo es cada vez más extraño. Los ancianos tienden cada vez más a ser llevados a instituciones especializadas o, los que necesitan menos cuidados, prefieren seguir viviendo en su propia casa “para no molestar”.

Esto no quiere decir que las personas hayan dejado de querer a sus ancianos. Sólo significa que ya no se siente atada hacia ellos. Decía antes que el capitalismo avanzado, especialmente en sus ramas más liberales, prima el egoismo. Y en una visión egoista de la vida un anciano no es más que un lastre. Especialmente cuando no se valora aquello que el anciano puede aportar. Especialmente en una sociedad para la que el tiempo no existe. En la que se olvida con gran facilidad lo pasado ayer y no se siente el menor interés por lo sucedido antesdeayer.

LA INFANCIA
En la sociedad tradicional, los niños hacían su pequeña aportación a la familia ayudando a sus padres. De esta forma, poco a poco, se iban incorporando a la vida que les esperaba como adultos.

En cambio, hoy los niños viven un proceso de preparación mucho más prolongado y avanzado, con un sistema educacional infinitamente más complejo. Si antes los niños vivían permanentemente en contacto con su familia, hoy tal contacto es cada vez menor. Al igual que los ancianos, los niños son percibidos como un lastre, un impedimeento que dificulta enormemente el desarrollo personal y profesional de los adultos. Pero, a diferencia de los ancianos, los niños no pueden ser arrinconados.A causa de ello, los adultos tienden a descargar su responsabilidad en la educación de sus hijos, cada vez más, sobre los profesionales de la educación que, a su vez, se ven cada vez más saturados.

Pero el colegio dura pocas horas al día, y el adulto necesita todo el día para sus labores profesionales o para mantener su imagen de persona joven y dinámica por eso se “deshace” de sus hijos inscribiéndoles en una larga lista de actividades extraescolares. Nuevamente, no se trata de que los padres ya no quieran a sus hijos, por supuesto. Pero existe una contradición entre lo que el mundo nos reclama (ser joven, gran profesionalidad en el trabajo, etc) y la carga que representan los niños. Ante esta contradición, los niños tienden a salir perjudicados al ser la parte más débil de la ecuación. En nuestra sociedad, lo urgente siempre prima sobre lo importante. Y, a diferencia de otras cosas mucho menos importantes, el problema del cuidado de los niños siempre se puede posponer.

A un nivel más o menos consciente, los padres tienden a sentirse culpables por la escasa atención que dedican a sus hijos. Pero no vivimos tiempos propicios para pararse a reflexionar sobre las cosas que nos hagan sentir culpables. Vivimos tiempos modernos donde hacer las cosas rápido es más importante que hacerlas bien. La forma favorita de solucionar la sensación de culpabilidad consiste en gastarse mucho dinero en los niños, hasta el punto de llegar a pasar verdaderos sacrificios económicos a cambio de que el niño pueda satisfacer cualquier capricho. Se trata de un proceso interno y externo, interno porque el adulto se justifica a sí mismo al decirse “paso poco tiempo con mis hijos pero ¿cómo no les voy a querer si lo paso tan mal para que tengan sus caprichos?” y externo porque así todo el mundo puede ver lo cuidado que está el niño. Así nos encontramos con profesores que intentan, inútilmente, convencer a los padres de sus alumnos de que no es necesario gastarse pequeñas fortunas en hacer grandes revoltijos de cumpleaños que le demuestren a todos los demás padres lo mucho que ellos quieren a sus hijos.

La situación se agraba cuando existe una separación entre los padres biológicos y estos compiten por demostrarle a su hijo lo mucho que le quieren. Pero esto no debe llevarnos a error. Los grupos relacionados con las religiones tradicionales, aterradas ante su pérdida de peso moral sobre la sociedad, insisten en los efectos negativos que sobre los niños pueden tener novedades como los divorcios o los matrimonios gays. En realidad, se quedan en la superficie. Lo importante no es que los padres de un niño vivan juntos o separados ni que sean de un sexo o de otro, ni siquiera es realmente importante que sean sumamente promiscuos y los niños vean entrar y salir constantemente nuevas personas. Los niños se adaptan a todo o casi todo. En mi opinión, lo único importante es que se sientan queridos y que tengan la sensación de que reciben un cariño sincero, no comprado en forma de regalos.

LA JUVENTUD
Mientras duró el modelo tradicional, la juventud prácticamente no existía. Por medio del matrimonio, a edades muy tempranas, se pasaba de ser niño a adulto. Gran cantidad de tradiciones lo muestran, por ejemplo en mi ciudad era tradición que la madrina regalara un pastel a su ahijado hasta que este se casaba.

En cambio, hoy en día la juventud es una de las etapas más prolongadas de nuestra existencia. Y, curiosamente, la fase más envidiada y, por lo tanto, más odiada de nuestra vida. Producto de dicha envidia, los jóvenes se ven sometidos a un gran nivel de exigencia, teniendo que compararse no con el pasado de la generación anterior, sino con la visión idealizada de tal pasado.

Siendo complicado poder adquirir una vivienda y obtener un trabajo estable, resulta más dificil que nunca formalizar un matrimonio. Sobretodo desde el momento en que, en nuestra sociedad individualista, el matrimonio implica una pérdida de libertad y de estatus social. Especialmente para la mujer que, además, puede ver una sobrecarga de responsabilidades a causa del todavía muy desigual reparto del trabajo.

Los noviazgos, más largos que nunca, se ven atenuados al incorporar gran cantidad de elementos que antes se obtenían únicamente tras el matrimonio. El más importante de estos elementos es, sin duda, el fin de la reserva sexual hasta la noche de bodas, pero existen otros muchos que quizás deban ser analizados. Ya es habitual denominar “suegros” a los padres del novio/a, por poner un ejemplo sencillo.

Ante la gran importancia que se le concede a la estabilidad económica y a la libertad individual, el matrimonio se va posponiendo a “un momento mejor”. Lo urgente prima sobre lo importnate. Al final, tal momento no suele llegar y lo habitual es que el matrimonio acabe produciéndose cuando los novios empiezan a sentirse viejos y consideran que ya han esperado demasiado.

Jueves, 14 diciembre 2006 Posted by | Sociedad | 26 comentarios