Estoy a favor de los transgénicos
Sé que a alguno le va a sorprender que esté a favor de los transgénicos, pero sinceramente creo que es una tecnología de futuro imparable. Y cuando algo no lo podemos parar, pues habrá que mirar a ver como conseguir que sea para lo mejor posible. No debemos prohibir los transgénicos, sino regularizarlos.
Comprender la genética puede sernos muy útil no sólo para quitarnos de encima un porrón de enfermedades hereditarias, sino para poder reducir nuestra dependencia de los abonos y plaguicidas químicos. No estamos seguros de si los transgénicos pueden tener malos efectos en nuestra salud, pero sí lo etamos de que los plaguicidas químicos sí lo son. También podrá servir para aumentar la productividad de nuestras semillas, aunque no creo que en una medida tan alta como dicen los defensores de este tipo de tecnología (los suelos tienen límites antes de agotarse)
Todos estos motivos ya me parecen suficientes para estar en contra de la actual prohibición total en las investigaciones dentro de la Unión Europea. Pero hay algo mucho más importante que creo que no se está teniendo en cuenta. Y es que ante el cambio climático que se nos viene encima, necesitaremos toda la ayuda que podamos darle a nuestras especies para facilitar su supervivencia.
Dicho esto, ahora viene el pero. Sí, estoy a favor de la tecnología transgénica. Pero, como sucede con cualquier otra tencnología, no puedo estar a favor de determinados usos que se le están dando. Por ejemplo, me parece peligrosa la utilización de la modificación genética para fabricación de mascotas, con lo que aumentamos el peligro de invasores en nuestro hábitat con efectos desconocidos. También, por supuesto, estoy en contra de prácticas como cuando la Multinacional Monsanto estereliza su maiz transgénico. Con esto obliga a los agricultores a depender de la compra de semillas todos los años y, lo que es mucho peor, amenaza la producción de sus vecinos (el viento no entiende de cercados, y el polen estéril se mezcla con el fértil). También es cierto que se están utilizando modificaciones genéticas con gran alegría, sin pararse a investigar posibles efectos en el consumo humano.
Estos son los argumentos que siempre se utilizan contra la investigación en transgénicos. Y, en mi opinión, son importantes, pero no suficientes. Estoy de acuerdo en que determinadas prácticas habrían de estar prohibidas y otras deberían ser controladas mucho más rígidamente. Pero argumentar por ello que no debemos realizar invetigaciones es como intentar prohibir la electricidad para que no haya sillas eléctricas.
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La justificacion que aqui se expone muestra el poco cerebro que nos queda y si nos alimentamos con Transgenicos pues pasamos de poco a nada.
Hoy en dia nos aquejan innumerables enfermedades degenerativas que en su mayoria son por malos habitos alimenticios y en una minima parte por herencia. Como no somos reflexivos decimos que comprender la genetica puede sernos muy util, pero lo que realmente debemos comprender es que tenemos un Creador (Dios) quien despues de crearnos nos dice de que debemos alimentarnos, el dice Mirad, os he dado de toda planta que da semilla, que esta sobre toda la tierra, así como todo arbol en que hay fruto y da semilla, De todo esto podreis comer. El mensaje es que volvamos al plan original. Yo no era vegetariano, no sabia cultivar y menos organico, no sabia elaborar los biopreparados y repelentes contra las plagas. Hoy manejo un estilo de vida y procuro vivir en el campo, respirando aire puro, tomando el sol, haciendo ejercicio al labrar la tierra, descansando 8 horas (sueño) tomando 8 vasos de agua minimo al dia, confiando en Dios, Dominio propio, un regimen alimentario conveniente (Son los veraderos remedios.
Con aprecio,
Alberto